EL ENSAYO
Es un
texto escrito, generalmente breve, que expone, analiza o comenta una interpretación
personal, sobre un determinado tema: histórico, filosófico, científico, literario,
etc. En él predomina lo personal y subjetivo: el punto de vista del autor
del ensayo. El ensayo es un género
literario que se caracteriza por permitir desarrollar un tema determinado de
una manera libre y personal. Comúnmente, las personas escriben ensayos para
manifestar alguna opinión o idea, y sin tener que preocuparse de ceñirse a una
estructura rígida de redacción o documentarlo exhaustivamente.
Características
- Un
ensayo es una mezcla entre el arte y la ciencia, es decir, tiene un elemento
creativo -literario- y otro lógico - de manejo de ideas-. En esa doble esencia
del ensayo (algunos hablarán por eso de un género híbrido) es donde radica
su potencia y su dificultad. Por ser un centauro mitad de una cosa y mitad
de otra, el ensayo puede cobijar todas las áreas del conocimiento, todos
los temas. Sin embargo, sea el motivo que fuere, el ensayo necesita de una
"fineza" de escritura que lo haga altamente literario.
- Un
ensayo no es un comentario (la escritura propia de la opinión) sino una
reflexión, casi siempre a partir de la reflexión de otros (esos otros no
necesariamente tienen que estar explícitos, aunque, por lo general, se los
menciona a pie de página o en las notas o referencias). Por eso el ensayo
se mueve más en los juicios y en el poder de los argumentos, no son
opiniones gratuitas. En el ensayo se deben sustentar las ideas, mejor aún,
la calidad de un ensayo se mide por la calidad de las ideas, por la manera como
las expone, las confronta, las pone en consideración. Si no hay argumentos
de peso, si no se han trabajado de antemano, el ensayo cae en el mero
parecer, en la mera suposición.
- Un
ensayo discurre. Es discurso pleno. Los buenos ensayos se encadenan, se engarzan de
manera coherente. No es poniendo una idea tras otra, no es sumando ideas como
se compone un buen ensayo; es tejiéndolas de manera organizada;
jerarquizando las ideas, sopesándolas (recordemos que ensayo viene de
“exagium”, que significa, precisamente, pesar y medir, poner en la
balanza). Si en un ensayo no hay una lógica de composición, así como en la
música, difícilmente los resultados serán aceptables. De allí también la importancia
de un plan, de un esbozo, de un mapa-guía para la elaboración del ensayo.
- En tanto
que discurso, el ensayo requiere del buen uso de los conectores (se debe disponer
de una reserva de ellos); los conectores son como las bisagras, los
engarces necesarios para que el ensayo no parezca desvertebrado. Existen
conectores de relación, de consecuencia, de causalidad; los hay también
para resumir o para enfatizar.
Partes
de un ensayo
Introducción:
Explica
el (los) tema(s), indica al lector el asunto a tratar. Puede explicar cómo se
llevara a cabo la investigación y bajo que parámetros.
Desarrollo:
Incluye
las ideas del autor, temas o contestación a preguntas (o guías) suministradas
por el (la) profesor(a), se escribirá en un párrafo aparte. Al comenzar un
párrafo nuevo se debe empezar con oraciones de transición, para dar coherencia
y entrelazar las ideas.
Conclusión:
Expresa
la aportación final del escritor. Es el cierre del ensayo. En la conclusión se
resume la idea o las ideas principales del ensayista, Condensa y reafirma su
posición de una manera clara.
ENSAYISTAS MAS IMPORTANTES
1. Eugenio
María de Hostos
Eugenio María de Hostos
(Mayagüez, 11 de enero de 1839 - Santo Domingo, 11 de agosto de 1903) fue un
intelectual educador, filósofo, sociólogo y escritor puertorriqueño. Llamado el
Ciudadano de América por haber entregado su existencia a la lucha por la
emancipación de su patria, la unidad de las Antillas y de América Latina.
2. Arcadio
Díaz Quiñones
Arcadio Díaz Quiñones nació
en Puerto Rico. Hizo sus estudios en la Universidad de Puerto Rico, donde fue
profesor durante más de diez años. Desde 1982 es profesor de literatura
hispanoamericana en la Universidad de Princeton. Es autor de Cintio Vitier: la
memoria integradora (1987), La memoria rota (1993), y ha sido editor del
volumen El Caribe entre imperios. Coloquio de Princeton (1997).
3. José
Martí
José Julián Martí Pérez (La
Habana, Cuba, 28 de enero de 1853 – Dos Ríos, Cuba, 19 de mayo de 1895) fue un
político republicano democrático, pensador, periodista, filósofo y poeta cubano
de origen español, creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de
la Guerra del 95 o Guerra Necesaria. Perteneció al movimiento literario del
modernismo.
4. José
Ortega y Gasset
(Madrid, 1883 - 1955)
Filósofo y ensayista español. Su pensamiento, plasmado en numerosos ensayos,
ejerció una gran influencia en varias generaciones de intelectuales.
Hijo del periodista José
Ortega Munilla, hizo sus estudios secundarios en el colegio de Miraflores del
Palo (Málaga) y los universitarios en Deusto y Madrid, en cuya universidad se
doctoró en Filosofía y Letras con una tesis sobre Los terrores del año mil
(1904), subtitulada Crítica de una leyenda. Entre 1905 y 1908 completó sus
estudios en Leipzig, Berlín y Marburgo, donde asistió a los cursos del
neokantiano Hermann Cohen.
Fue catedrático de
Metafísica (su titular anterior había sido Nicolás Salmerón) de la Universidad
de Madrid entre 1910 y 1936. En 1916 fue designado académico de la de Ciencias
Morales y Políticas. Fundó la Revista de Occidente (1923-1936), la publicación
intelectual más abierta al pensamiento europeo de nuestro siglo. Aneja a ella
ha funcionado una editorial que, así como su salón de tertulias, ha
representado la más selecta modernidad intelectual de su época.
5. Michel
Eyquem de Montaigne
(Michel Eyquem, señor de
Montaigne; Périgueux, Francia, 1533-Burdeos, id., 1592) Escritor y ensayista
francés. Nacido en el seno de una familia de comerciantes bordeleses que
accedió a la nobleza al comprar la tierra de Montaigne en 1477, fue educado en
latín, siguiendo el método pedagógico de su padre. Más tarde, ingresó en una
escuela de Guyana (hoy Aquitania), donde estudió poesía latina y griega, y en
1549 empezó a estudiar derecho en la Universidad de Tolosa.
6. Octavio
Paz
(Ciudad de México, 1914-id., 1998) Escritor mexicano. Nieto de escritor
(Ireneo Paz), los intereses literarios de Octavio Paz se manifestaron de manera
muy precoz, y publicó sus primeros trabajos en diversas revistas literarias.
Estudió en las facultades de Leyes y Filosofía y Letras de la Universidad
Nacional. En 1955 fundó el grupo poético Poesía en Voz Alta, y posteriormente
inició una colaboración en la Revista Mexicana de Literatura y en El Corno Emplumado.
En las publicaciones de esta época defendió las posiciones experimentales del
arte contemporáneo.
7. Rosario
Castellanos Figueroa:
Rosario Castellanos Figueroa nació en la ciudad de México en mayo de 1925 y
murió en Tel Aviv, Israel, en agosto de 1974. Su infancia y parte de su
adolescencia la vivió en Comitán y en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Posteriormente emigró a la ciudad de México donde, en 1950, se graduó como
maestra en filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM),
donde se relacionó con Ernesto Cardenal, Dolores Castro, Jaime Sabines y
Augusto Monterroso. Estudió también en la Universidad de Madrid con una beca
del Instituto de Cultura Hispánica. Fue profesora de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UNAM, así como en la Universidad de Wisconsin, en la Universidad
Estatal de Colorado y en la Universidad de Indiana. Escribió durante años en el
diario Excélsior, fue promotora del Instituto Chiapaneco de la Cultura y del
Instituto Nacional Indigenista, así como secretaria del PEN Club. En 1954 fue
becada por la Fundación Rockefeller en el Centro Mexicano de Escritores.
Dedicó una extensísima parte de su obra y de sus energías a la defensa de
los derechos de las mujeres, labor por la que es recordada como uno de los
símbolos del feminismo latinoamericano. A nivel personal, sin embargo, su vida
estuvo marcada por un matrimonio desastroso y continuas depresiones que la
llevaron en más de una ocasión a ser ingresada. Castellanos murió a la temprana
edad de 49 años a causa de un desafortunado accidente doméstico.
8. José
Enrique Rodó
Nació en Montevideo, Uruguay, el 15 de julio de 1871 y murió en Palermo,
Italia, el 1º de mayo de 1917, mientras realizaba un viaje como periodista.
Considerado el ensayista hispano más influyente de su época, alcanzó la cumbre
de su fama con la publicación de Ariel, en 1900. Fue cofundador y editor de la
Revista Nacional de Literatura y Ciencias Sociales (1895-1897), director de la
Biblioteca Nacional, profesor de la Universidad de la República y colaborador
del diario La Nación de Buenos Aires, al igual que el poeta y ensayista cubano
José Martí.
9. Vicente
Fatone (1903-1962)
Fue quizás un estudioso argentino que encarnó la in-dependencia a la que
estaba entregado. Tanto la obra publicada como una buena parte de sus textos
todavía inéditos giran alrededor del arte y las religiones, la filosofía y la
mística. Séptimo hijo de inmigrantes italianos sin escolaridad, llegados a
Argentina a fines del siglo XIX, Fatone nació en Buenos Aires en 1903. Fue
saludado públicamente como poeta a los dieciséis años; a los dieciocho,
entusiasmado por las matemáticas, inició la carrera de ingeniería que dejó al
año por la de filosofía. En 1926, obtuvo la licenciatura por la Universidad de
Buenos Aires. En 1928, contrajo matrimonio y publicó su primer libro,
Misticismo épico.
10. Ramón
Gómez de la Serna Puig
(Madrid, 3 de julio de
1888 – Buenos Aires, 12 de enero de 1963) fue un prolífico escritor y
periodista vanguardista español, generalmente adscrito a la Generación de 1914
o Novecentismo, e inventor del género literario conocido como greguería. Posee
una obra literaria extensa que va desde el ensayo costumbrista, la biografía
(escribió varias: sobre Valle Inclán, Azorín y sobre sí mismo: Automoribundia),
la novela, el teatro. Su vida y obra es una ruptura contra las convenciones. Es
así, una encarnación con el espíritu y la actuación de las vanguardias, a las
que dedicará un libro llamado Ismos. Su obra es extensa y su eje central son
las greguerías, que es un género iniciado por él, que son un conjunto de
apuntes en los que encierra una pirueta conceptual o una metáfora insólita.
Suelen ser de varios tipos: chistes, juegos de palabras e incluso también
pueden ser apuntes filosóficos.
«Ramón», como le gustaba
que le llamaran, escribió un centenar de libros, la gran mayoría traducidos a
varios idiomas. Divulgó las vanguardias europeas desde su concurrida tertulia,
en el Café de Pombo, inmortalizada por su amigo el pintor y escritor
expresionista José Gutiérrez Solana. Escribió especialmente biografías donde
el personaje reseñado era en realidad una excusa para la divagación y la
acumulación de anécdotas verdaderas o inventadas.